Santiago Merino ha desarrollado durante la última década una de las producciones en artes visuales más innovadoras en México, cuya unidad reside en que a través de múltiples hallazgos plásticos, técnicos y estético-formales enlaza la antigua tradición de la pintura occidental, las herencias de la pintura moderna y contemporánea del siglo veinte y la virtualidad y circulación global de imágenes del siglo veintiuno. Su producción abarca más de una veintena de series y obras, siendo una parte importante desarrollada a través de dos principales técnicas: La adopción de un material plástico como el playo y la adaptación de elementales herramientas mecánicas como marcadores de tinta y pequeños rodillos con los cuales ejecuta trazos pictóricos en serie.

Emplayados, es una muy versátil serie desde la cual se interconecta buena parte de muchas de sus series y obras a través del uso del playo, ya que junto a otras técnicas y recursos más, este modesto pero dúctil plástico de embalaje ha sido la base para explorar la conversión del bastidor y el lienzo en meros objetos, la expansión de la pintura hacia el espacio arquitectónico y el paisaje, así como la resignificación de distintas imágenes y la obra o materiales de otros artistas, tríada de procesos a los que se suma el desarrollo de una de las mayores aportaciones de Merino al explorar el plástico playo y la pintura expandida: La evocación de la transparencia, opacidad, pastosidad, liquidez, calidez y frialdad de la materia pictórica, pero sin utilizar una gota de pintura.

Diálogos de Celuloide es una serie donde Merino ha empatado el uso de rodillos o el aerosol con el gesto pictórico y el caligráfico, la espacio-temporalidad del cine y eventos como los que dan forma y materialidad a la escritura y lectura. Esta sofisticada y compleja confluencia simultánea entre diversas disciplinas que define a Diálogos de Celuloide, se conecta con otras series donde la repetición de gestos plásticos a través de rodillos, marcas de plumones y marcadores de tinta de última generación, desembocan en la reproducción múltiple de imágenes abstractas. Es aquí cuando surge en la obra de Merino un sólido comentario pictórico y estético sobre las nuevas formas de visualidad desatadas por el cine y la tecnología televisiva e informática materializada a través de monitores de televisión o las pantallas de computadoras y sus programas para la edición de textos o imágenes, entorno que dota a la búsqueda de Santiago de una gran pertinencia en la actual Era de la Información y la Cultura Digital, propuesta realizada con simples instrumentos mecánicos y análogos con los que Merino coopera a renovar la tradición del arte abstracto del siglo veinte para extenderlo al veintiuno, aportación con la cual añade un capítulo a los crecientes descubrimientos artísticos emanados desde la post-periferia Latinoamericana.

Actualmente, la obra de Santiago se encuentra en simultánea madurez y expansión tanto en su gran capacidad de experimentación técnica e innovación estética como en la creciente pertinencia de sus procesos y temas, los cuales cada vez este artista conecta con mayor profundidad respecto a su entorno social, cultural y político - como lo demuestra la visión crítica de su intervención, Colaboraciones Forzadas -; a lo que se suma la reciente utilización de medios tan distintos entre sí como objetos, vídeo y pintura al fresco o incluso residuos materiales, postura y diversificación que sitúa a Santiago Merino como uno de los artistas visuales y pintores más sólidos y prometedores que están surgiendo en México al comienzo del siglo veintiuno. ~Eduardo Egea

During the last decade, Santiago Merino has developed one of the most innovative visual art productions in Mexico. His multiple artistic, technical and aesthetic-formal findings unify his work by linking the old traditions of  western painting with the legacies of twentieth-century modern and contemporary painting and the virtual and global circulation of twenty-first century images. His production encompasses more than twenty series and works, an important part of which he has developed by utilizing two principal techniques: the application of plastic materials such as industrial plastic wrap, and the adaptation of basic mechanical tools, ink markers and small rollers for example, with which he accomplishes pictorial strokes in sequences. 

Emplayados (Wrapped) is a highly versatile series that interconnects a good part of many of his works and series through the use of industrial plastic wrap. Together with other techniques and resources, this simple but ductile plastic packaging material has provided the basis from which to explore the conversion of the stretcher bar and canvas into mere objects, to expand painting into the realms of architectural space and landscape, as well as redefine discrete images and the work or materials of other artists. To this triad of processes Merino adds the development of one of his greatest contributions revealed by his explorations into industrial plastic wrap and the expanded field of painting: the evocation of the transparency, opacity, viscosity, liquidity, warmth and coldness of pictorial matter, without using a drop of paint.

Diálogos de Celuloide (Celluloid Dialogs) is a series in which Merino has made a balance between the use of rollers or spray paint and the use of pictorial gesture and calligraphy, the spatio-temporal aspect of film, and events such as those that give form and materiality to reading and writing. This sophisticated, complex, simultaneous convergence of different disciplines defines Diálogos de Celuloide and links up with other series in which the repetition of gesture drawing using rollers and state-of-the-art felt-tip pens and ink markers leads to the multiple reproduction of abstract images. Here is where Merino’s work emerges as a solid pictorial and aesthetic comment on the new visual forms unleashed by film, television and computer science technology that appear on television or computer screens, together with their image and text editing programs. This context makes Santiago’s explorations highly relevant in today’s digital culture and information age. He carries out his proposal with simple mechanical, analogical instruments, thus contributing to the renewal of twentieth-century abstract art traditions and its extension into the twenty-first century, a contribution that adds a chapter to the growing artistic discoveries arising from post-peripheral Latin America.

​​Today, Santiago’s work is simultaneously maturing and expanding in its grand capacity for technical experimentation and aesthetic innovation, as well as in the growing relevance of its processes and topics. The critical view taken by the artist in his intervention Colaboraciones Forzadas (Forced Collaborations) demonstrates how he connects these processes and topics to his social, cultural and political environment at increasingly greater depths. Furthermore, the diversification and standpoint he makes evident through his recent use of media as diverse as video, objects, fresco painting and even waste material position Santiago Merino as one of the most solid, promising painters and visual artists to emerge from Mexico at the beginning of the twenty-first century.~Eduardo Egea